Cambio de estado

Golpe de estado

Dices que soy diferente, que nadie te había mirado como te miro, pero aún no sabes cómo te miro, como cuando se llega al punto álgido de la canción preferida, o recién leída la palabra puñal del poema. Mis ojos ya no solo te miran, han aprendido a tocarte, acariciarte y olerte. Te veo sobre la cama y eres arte en movimiento,una danza que despliegas dibujando espirales, una sorpresa abrir la puerta y encontrarte casi siempre en mitad de una acción, mostrando tu blancura inmaculada. Me siento una suerte de Marlon Brando ante la escena perfecta. Igual me sorprende esa especie de omnipresencia que te permite trabajar, buscar remedios, hacer regalos, esquivar pretendientes, enfrentarte a tus miedos, estar conmigo.

La verdad es que tú y yo sumamos juntos, lo demuestran los semáforos en verde, lo fácil que es encontrarme en tus ojos o entrar en la línea de tu trayecto hacia el autobús, y que en ese espacio nos de tiempo a sincronizar relojes, repartirnos besos como si se acabara el mundo porque en realidad es así.

Sigo pensando que sumamos, lo denuncia lo mucho que nos hemos reído. La risa es el mejor indicador de inteligencia que conozco; Y otras tantas cosas y digo cosas porque son tantas que sólo caben en esta palabra, esas sombras animadas en la pared, marionetas de luz y sombras que te dedicaba.

Me quedo tranquilo porque he tenido tiempo para que me conocieras, conocerte, he aprendido mucho sobre mi mismo estando contigo. Gracias por todo lo que hemos compartido, tu generosidad.

Era lo único que le pedí a la vida la noche en qué tropezamos. Ha sido una suerte que me dieras esos minutos que llamaron a los días, y luego a las semanas. Has visto lo que soy y si no ha valido pues no pasa nada, Sé aceptar la derrota cuando he luchado con la confianza de que ganaría. Tienes mucho valor amiga, igual que te digo lo que te he dicho hace unas horas te digo esto, que me gusta la persona que veo, porque se parece mucho a un individuo.  Eres de esas cosas que no se pueden buscar porque aparecen igual que desapareces, como un sueño a un minuto de sonar la alarma .

Has estado unas vacaciones en la realidad del presente, pero parece que te toca volver al pasado y ahí no puedo acompañarte. En el momento en que empezaste a mirar atrás, también empezó tu miedo al futuro, y no, tampoco voy a ir por ahí, me quedo con la realidad de las cosas, este presente que no le tiene ningún miedo al futuro porque casi nunca mira atrás.

Anuncios

No soy.

Aun así

No soy policía, pero llevo 34 años en el cuerpo. No soy bombero, pero me paso el día apagando fuegos. No soy soprano, pero me canta el ala. No soy farmacéutico, pero voy a toda pastilla. No soy delantero, pero a veces marco algún gol. No soy reponedor, pero me repongo de palos y piedras. No soy ama de casa, pero mi casa me ama. No soy charcutero pero me tira la carne, no soy traductor pero trato de entenderte. No soy jefe de nadie, pero nadie me manda.

No soy escritor, pero aun así escribo.

Word-world

.doc

Encontré en los puntos suspensivos los puntos finales de las relaciones, en los puntos y aparte hice un paréntesis.

Pegándome con mi mundo, copiado casi todo de otros, perdí el control con mayúsculas, pero encontré un escape, una manera de organizar todo.

Encontré tu amor y sus sinónimos, siempre centrados de manera justificada, subrayé su fuente y su estilo con seguridad, y acabé cortando por lo sano, sangría justificada, perdiéndome en la exclamación con un interrogante que no estaba en el guión.

Cambié de estilo y di un salto en la fecha y hora señalada, subrayé/corregí mis opciones, ordené los objetos en fila y los saqué de su celda, llegué al fondo del tema, te veía en miniatura, enumeré matices, guardé tu imagen, encontré mi espacio, mi barra espaciadora.

Quedaron marcas de agua impresa, que no pude deshacer, ventanas divididas… ya no contaban las palabras, ya no eran símbolo ni ayuda.